Shai Gilgeous-Alexander volvió a ser reconocido como el jugador más valioso de la NBA. La liga oficializó al base de Oklahoma City Thunder como ganador del premio Kia NBA Most Valuable Player de la temporada 2025-26, superando en la votación final a Nikola Jokić y Victor Wembanyama. Para el canadiense, es el segundo MVP consecutivo de su carrera y una confirmación definitiva de su lugar entre las grandes figuras actuales de la liga.
El premio llega en un momento ideal para el Thunder, que comienza las Finales del Oeste ante San Antonio Spurs con su principal figura en el punto más alto de la temporada. Gilgeous-Alexander no solo fue el motor ofensivo de Oklahoma City, también fue quien sostuvo al equipo en los cierres, liderando la NBA con 175 puntos clutch y ganando además el premio al Jugador Más Decisivo del Año.
Un segundo MVP con peso histórico
El nuevo reconocimiento de Shai Gilgeous-Alexander tiene un valor especial porque lo ubica en una lista muy reducida. Según NBA.com, se convirtió en apenas el 14° jugador en la historia en ganar MVPs consecutivos, una marca que cambia la dimensión de su carrera y confirma que su dominio ya no pertenece solo al presente inmediato.
Su temporada también explica por qué el premio tuvo tanta fuerza. El base promedió 31,1 puntos por partido, con un 55,3% de acierto en tiros de campo, cifras que reflejan una combinación poco común de volumen, eficiencia y control. En una NBA llena de estrellas, Shai encontró una forma distinta de dominar, menos estridente, más constante y casi siempre decisiva.
El premio antes del gran desafío
Ahora, Shai Gilgeous-Alexander tendrá que trasladar ese reconocimiento al escenario más exigente. Oklahoma City abre la Final del Oeste ante los Spurs de Victor Wembanyama, precisamente uno de los finalistas al MVP, en una serie que cruza presente, futuro y presión de campeonato.
Para el líder del Thunder, el premio individual ya está escrito. Lo que viene ahora puede pesar todavía más: demostrar que su segundo MVP no es solo el cierre de una gran temporada, sino el impulso para otro viaje profundo de Oklahoma City en playoffs.