Un amargo estreno tuvo Universidad Católica en la fase de grupos de la Copa Libertadores, luego de caer por 1 a 2 frente a Boca Juniors en el Claro Arena, en un encuentro que estuvo marcado por la polémica actuación arbitral.
Los Cruzados, dirigidos por Daniel Garnero, llegaban con confianza tras su reciente goleada en el torneo local. Sin embargo, el desarrollo del partido se vio condicionado desde temprano por un tenso inicio, luego de una fuerte infracción de Justo Giani que desató una pelea y no fue sancionada.
El cuadro argentino aprovechó ese momento de desconcentración para abrir la cuenta. Fue Leandro Paredes quien, con un potente remate desde fuera del área, marcó el 0-1 en favor de los Xeneizes.
El partido se tornó cada vez más friccionado, con decisiones arbitrales que generaron molestia en el conjunto chileno, acumulando tarjetas que condicionaron el planteamiento del segundo tiempo.
En el complemento, Universidad Católica mostró una mejor versión, pero no logró traducir su dominio en goles. En ese contexto, Boca Juniors volvió a golpear a los 65 minutos, cuando Adam Bareiro aprovechó un centro cruzado para marcar el 0-2.
Pese al duro golpe, los Cruzados no bajaron los brazos y encontraron el descuento en los 83’, gracias a Juan Ignacio Díaz, quien capturó un rebote en el área para establecer el 1-2 definitivo.
Aunque el resultado deja a Universidad Católica en una posición complicada en el grupo, otros resultados como el triunfo de Cruzeiro sobre Barcelona de Guayaquil permiten mantener vivas sus opciones. No obstante, el equipo deberá buscar puntos en condición de visitante en sus próximos compromisos.
El debut dejó sensaciones encontradas para los Cruzados, que reclamaron por un arbitraje que consideraron determinante en momentos clave del encuentro y que terminó inclinando la balanza a favor del conjunto argentino.