Lo primero es conocer qué es el Fenómeno de El Niño. Este es un evento climático que produce calentamiento anómalo de las aguas en el Océano Pacífico ecuatorial-oriental. En términos más simples, cuando se presenta El Niño, las temperaturas de las aguas suben entre 0,5° y 1,5°, lo que genera importantes variaciones en el calor y las lluvias según la parte del planeta.
Para este año, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) habla del Fenómeno del “Súper Niño», lo que causaría un aumento de hasta 2° en la temperatura de las aguas, provocando importantes consecuencias, que van desde efectos devastadores en el ecosistema marino, hasta una reducción del PIB en los países más afectados.

Aunque el Súper Niño estaba previsto para el trimestre junio-julio-agosto, en Chile comenzó a golpear durante los primeros días del presente mes, dejando consecuencias graves entre la Región de la Araucanía y de Los Lagos, con precipitaciones que superaron los 180 milímetros. Solo durante esa semana 114 establecimientos educacionales suspendieron clases debido a los aluviones, derrumbes, desbordes y socavones que dejó el sistema frontal.
En América del Sur, más específicamente en Chile, El Niño causa aumento de las precipitaciones, lo que produce lluvias torrenciales en periodos cortos de tiempo, inundaciones y deslizamientos de tierra. Mientras que en las zonas cordilleranas, la isoterma se puede elevar a cero, lo que se traduce en lluvia en lugar de nieve, incrementando de forma considerable el caudal de los ríos.
Esto es lo que se ha visto en las últimas dos semanas, el sistema frontal entre las regiones de Atacama y Araucanía ha dejado un saldo de 10 personas fallecidas, más de 2400 personas damnificadas y 104 mil personas aisladas según el último balance entregado por las autoridades. Hasta el momento las regiones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso han sido las más damnificadas, con un porcentaje importante de personas sin suministro eléctrico y clases suspendidas en todas o casi todas las comunas según la Región.

Ahora la pregunta es ¿cómo enfrentar un fenómeno climático que llegó para quedarse? La Directora de Carrera de las Áreas de Agroindustria y Medioambiente de INACAP Sede Curicó, Tatiana Lartiga, detalla que los urbanistas son los encargados de preparar a las ciudades ante cualquier tipo de evento climático. “Lo que ha ocurrido es que ahora hemos tenido precipitaciones extremas en pocos días, exigiendo el nivel de resistencia de las ciudades, de las cuales muchas no pudieron soportar, como el caso de los sectores del norte”.
“Curicó resistió bien estos primeros frentes de mal tiempo, no sé si lo hubiera hecho por más días, eso es algo que aún se tiene que evaluar. Distinto a lo que ha pasado en las regiones de Atacama y Coquimbo, ahí fue tal la cantidad de lluvia, que aunque se hayan preparado muy bien para recibirla, de todas formas iban a sufrir daños”, aseguró la experta en construcción.










