El Presidente argentino llegará este jueves a Chile para participar en el Foro Madrid y sostener una reunión bilateral con José Antonio Kast. Parlamentarios de distintos sectores esperan que la visita permita aclarar la reciente controversia por el Estrecho de Magallanes.
La principal solicitud apunta a que Javier Milei entregue una definición explícita respecto de la soberanía chilena sobre el estratégico paso marítimo y, eventualmente, anuncie la derogación de un decreto firmado durante el gobierno de Alberto Fernández, que establece criterios vinculados al uso compartido del canal interoceánico.
La visita de Milei se concretará en medio de un escenario de tensión entre Santiago y Buenos Aires, luego de las declaraciones del comandante de la Fuerza Aérea argentina, Gustavo Valverde, quien hizo referencia a la soberanía de su país sobre el Estrecho de Magallanes, pese a que los tratados internacionales reconocen este territorio como parte de Chile.
Tras la protesta formal presentada por la Cancillería chilena, el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, tomó contacto con su par chileno, Fernando Barros, en un intento por encauzar la situación.
Sin embargo, desde distintos sectores políticos chilenos consideran que la próxima reunión entre ambos mandatarios representa una oportunidad para cerrar la polémica mediante una señal pública y contundente.
Durante el programa El Primer Café de Cooperativa, representantes de diferentes sectores coincidieron en que el asunto debe ser abordado directamente en el encuentro entre Kast y Milei.
Desde la UDI, el diputado Eduardo Cretton sostuvo que el mandatario argentino debería aprovechar su presencia en Chile para despejar cualquier duda sobre la posición de su Gobierno.
“Lo que yo espero y lo que le vamos a pedir desde la UDI al presidente Javier Milei es que aproveche su venida al país para ratificar sin ningún tipo de ambigüedad la soberanía chilena del Estrecho de Magallanes”, señaló.
El parlamentario agregó que las declaraciones provenientes de la Fuerza Aérea argentina generaron una situación que, a su juicio, requiere una respuesta clara por parte del Presidente argentino.
En tanto, el diputado Agustín Romero, del Partido Republicano, puso el foco en el decreto impulsado durante la administración de Alberto Fernández.
El legislador recalcó que dicho documento no fue firmado por Milei y planteó que corresponde revisar y eventualmente dejar sin efecto esa disposición. Además, aseguró que desde su sector se defenderá la soberanía chilena “por los canales que corresponden”.
Desde la oposición piden mayor firmeza
Desde la vereda opuesta, la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, cuestionó la manera en que el Gobierno chileno ha abordado la controversia y llamó a elevar el tono frente a un asunto que considera de carácter estratégico para el país.
La senadora criticó la reacción inicial de La Moneda y sostuvo que el tema no debería quedar reducido a una conversación informal entre los mandatarios.
A su juicio, la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes debe constituir uno de los principales puntos de la agenda bilateral entre Kast y Milei, debido a la importancia que tiene para Chile.
“Esto no es para tomarse un café, esto es de gravedad”, afirmó Vodanovic, enfatizando que el Gobierno debe abordar la situación con la seriedad que corresponde.
Una postura similar expresó Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, quien calificó como relevante la controversia generada por las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea argentina.
El dirigente sostuvo que las materias limítrofes en el extremo austral requieren especial atención y advirtió que se trata de asuntos que permanecen presentes desde hace décadas.
Carmona también manifestó preocupación por la participación de Estados Unidos en materias relacionadas con Argentina y la zona austral, mencionando tanto aspectos vinculados al control antártico como a la situación limítrofe en el sur.
Ante este escenario, distintos sectores políticos coinciden en que la reunión entre Kast y Milei será una instancia clave para entregar certezas y evitar que la controversia por el Estrecho de Magallanes continúe escalando.











