Iaán Calderón, el niño embajador de la Teletón 2026 que inspira con su historia de perseverancia

Con 11 años, el pequeño fanático de Sonic se prepara para representar a los miles de niños y niñas que se rehabilitan en Teletón. Su historia está marcada por cerca de 60 fracturas, pero también por el esfuerzo, el humor, la pasión por aprender y el sueño de convertirse en profesor.
A sus 11 años, Iaán Calderón Aguilera tiene claro que las dificultades no son un impedimento para seguir avanzando. Fanático de Sonic, amante de la música y con un particular interés por el inglés —idioma que aprendió de manera autodidacta—, el estudiante de sexto básico enfrenta ahora uno de sus mayores desafíos: convertirse en el niño embajador de la Campaña Teletón 2026.
Su historia de vida comenzó marcada por un diagnóstico complejo. Durante el embarazo de su madre, Mayerlee Aguilera, una ecografía permitió detectar que Iaán tenía osteogénesis imperfecta, una condición genética que afecta la resistencia de los huesos y aumenta la posibilidad de sufrir fracturas.
Mayerlee tenía solo 17 años cuando recibió la noticia y debió comenzar a prepararse para una realidad que implicaría cuidados permanentes. Iaán nació con múltiples fracturas y, desde sus primeros meses, los controles médicos y la rehabilitación pasaron a ser parte de su vida.
Si bien durante sus primeros años enfrentó cerca de 60 fracturas, su historia no está definida por ellas. Cada recuperación significó volver a comenzar, retomar sus terapias y ponerse nuevas metas.
Desde pequeño ingresó al Instituto Teletón de Calama, ciudad donde creció junto a su madre. Posteriormente, hace poco más de un año y medio, ambos decidieron trasladarse hasta La Serena para estar más cerca de la familia materna.
Desde comienzos de 2025, Iaán continúa su proceso de rehabilitación en el Instituto Teletón Coquimbo, donde participa en sesiones de kinesiología, hidroterapia y psicología.
Un estudiante que sueña con enseñar
En el Colegio Los Héroes de la Concepción, Iaán encontró un espacio donde no solo desarrolla sus habilidades académicas, sino que también participa activamente junto a sus compañeros.
El niño se caracteriza por su entusiasmo, su disposición para ayudar y su interés por explicarles materias a otros estudiantes. Una actitud que coincide con uno de sus grandes sueños: convertirse en profesor.
Su personalidad también está marcada por su fanatismo por Sonic. El personaje se convirtió en una de sus grandes inspiraciones y, a través de canciones, videos y contenidos relacionados con el famoso erizo azul, comenzó a aprender inglés por iniciativa propia.
Durante sus terapias es habitual verlo utilizando grandes audífonos mientras escucha música, una de las actividades que disfruta y que también le permitió desarrollar su particular interés por el idioma.
El nuevo rostro de la Teletón
Ahora, Iaán llevará su historia a distintos lugares de Chile como niño embajador de la Campaña Teletón 2026, representando a los cerca de 32 mil niños y niñas que actualmente se rehabilitan en la institución.
La noticia de su elección fue recibida con sorpresa y emoción por él y su madre.
“Me sentí increíble cuando me dijeron que yo era el embajador. Mi mamá y yo estábamos como, ¿qué? ¡Oh! Y fue increíble, aceptamos de una. Ha sido un trabajo muy increíble”, contó Iaán.
El pequeño también tuvo la oportunidad de compartir escenario con artistas que participan en la campaña y en la interpretación del himno de este año, experiencia que calificó como un verdadero halago.
Para Iaán, su misión como embajador va mucho más allá de representar una campaña. Quiere transmitir a los chilenos la importancia de Teletón y de la rehabilitación que reciben miles de niños y jóvenes.
“Les quería mostrar a los chilenos que la Teletón es algo súper grande, que puede ayudar a muchos niños con otras discapacidades”, expresó.
Con una personalidad marcada por la energía, el optimismo y el sentido del humor, Iaán enfrenta este nuevo desafío con la misma actitud que ha tenido durante toda su vida.
Porque si algo ha aprendido en estos 11 años es que, después de cada caída, siempre existe la posibilidad de volver a levantarse.