LOS CINCO ERRORES MÁS COMUNES AL LIMPIAR EL HOGAR EN MARZO

Con el regreso de las vacaciones y el inicio del año laboral y escolar, muchas familias comienzan a ordenar sus hogares. En ese contexto, ventilar correctamente y respetar el orden de limpieza puede marcar la diferencia.
Con el término del verano y el retorno a la rutina, miles de familias vuelven a hogares que estuvieron cerrados durante varios días, e incluso semanas. Debido a esto, la presencia de polvo acumulado, humedad y falta de ventilación es parte del escenario común que dejó esta ausencia.
Carlos Schilling, gerente de comunicaciones de Tineco & Ecovacs Chile, advierte que existen cinco errores que las personas cometen al realizar un aseo profundo en los primeros días de marzo.
No ventilar antes de comenzar
Abrir puertas y ventanas durante al menos 20 a 30 minutos permite eliminar olores y reducir la humedad acumulada. Según comentó el experto, comenzar a limpiar sin ventilación puede hacer que el polvo permanezca en suspensión.
“Uno de los errores más frecuentes es no realizar una correcta ventilación antes de iniciar el aseo”, explicó Schilling.
Limpiar de abajo hacia arriba
El especialista detalló que el orden importa. Si se empieza por el piso y luego se limpian muebles o superficies altas, el polvo volverá a caer y ensuciar las partes ya limpias.
La recomendación es comenzar por superficies elevadas como repisas, muebles o lámparas y terminar con pisos.
No mover muebles
Detrás de sillones, camas y electrodomésticos suele acumularse polvo y humedad. No moverlos impide una limpieza profunda y favorece la proliferación de hongos.
Descuidar alfombras y textiles
Las alfombras, cortinas y sillones acumulan partículas durante los días en que la casa estuvo cerrada. Aspirarlos correctamente ayuda a mejorar la calidad del ambiente interior.
Subestimar la humedad
Cuando una vivienda permanece cerrada por días o semanas, la humedad puede generar deterioro en pisos y superficies, además de malos olores persistentes.
¿Qué puede pasar si no se limpia correctamente?
Según comentó el especialista, la acumulación prolongada de polvo y humedad puede provocar deterioro de superficies, aparición de hongos y un ambiente menos saludable, especialmente en espacios como cocina, baños y dormitorios.
Más allá de la frecuencia, la efectividad del aseo depende de otros factores como el orden y la técnica utilizada. Ventilar primero, limpiar de arriba hacia abajo y aspirar en profundidad permitiría obtener un ambiente más ordenado, sobre todo tras largos periodos de ausencia.