Ante las altas temperaturas registradas en los últimos días, profesionales de la salud hicieron un llamado a la comunidad a mantener una adecuada hidratación, recomendando consumir agua de manera gradual y evitar ingerirla excesivamente fría.
Según explican especialistas, beber grandes cantidades de agua en poco tiempo o muy fría puede provocar malestares como dolor abdominal, náuseas, calambres e incluso mareos, especialmente después de realizar actividad física o tras una exposición prolongada al calor.
La recomendación es tomar pequeños sorbos de agua a lo largo del día, privilegiando una temperatura fresca pero no extremadamente fría, lo que permite al organismo absorber mejor los líquidos y regular la temperatura corporal de forma más eficiente.
Asimismo, indicaron que niños, personas mayores y quienes realizan labores al aire libre deben extremar estas medidas, ya que son más propensos a sufrir deshidratación o golpes de calor.
Finalmente, los especialistas insistieron en que una hidratación adecuada es clave para prevenir complicaciones de salud durante periodos de calor intenso, reiterando la importancia de escuchar las señales del cuerpo y no esperar a sentir sed para beber agua.