La disponibilidad de pellet vuelve a generar preocupación en distintas zonas del sur del país, donde consumidores han reportado dificultades para encontrar el combustible, largas filas y aumentos de precios en medio de la temporada de mayor demanda por calefacción.
La situación ha encendido las alertas durante las últimas semanas, especialmente en regiones donde miles de hogares utilizan estufas a pellet como una de sus principales alternativas para enfrentar las bajas temperaturas.
El escenario tiene como antecedente el cierre de Innapel, empresa que en junio inició un proceso de liquidación voluntaria tras enfrentar dificultades financieras y operacionales. La compañía atribuyó parte de sus problemas a una fuerte disminución en la disponibilidad de materia prima, señalando que el cierre de cerca de 200 aserraderos y los incendios forestales habrían provocado una reducción de aproximadamente un 40% en el suministro necesario para sus operaciones.
Tras conocerse el cierre, las autoridades comenzaron a monitorear el mercado ante el riesgo de que la menor producción pudiera afectar el abastecimiento durante el invierno. Desde el sector energético se indicó que las empresas productoras se habían comprometido a disminuir los volúmenes destinados a exportación y privilegiar el mercado nacional. Según antecedentes entregados en junio, actualmente existen 48 empresas productoras de pellet en Chile.
Consumidores reportan problemas y aumento de precios
Durante las últimas semanas, sin embargo, la preocupación volvió a instalarse. En La Araucanía se han conocido denuncias de consumidores por dificultades para conseguir pellet y por incrementos en el valor de las bolsas.
La situación incluso llegó a la Cámara de Diputadas y Diputados, donde se solicitaron antecedentes a organismos como el Sernac, el Ministerio de Economía, el Ministerio del Medio Ambiente y la Fiscalía Nacional Económica.
Autoridades regionales y representantes de la Asociación Chilena de Biomasa han descartado, al menos oficialmente, que exista un desabastecimiento generalizado. El gremio sostuvo recientemente que la distribución se mantiene funcionando con normalidad. No obstante, consumidores han reportado aumentos que alcanzarían hasta los $1.000 adicionales por bolsa en algunos puntos de venta.
La discusión, por lo tanto, no se concentra únicamente en si existe o no pellet disponible, sino también en a qué precio y con qué facilidad pueden acceder las familias al combustible.
Un problema que Chile ya ha enfrentado
La situación no es completamente nueva. Un informe de la Fiscalía Nacional Económica recuerda que durante 2022 se produjo una escasez de pellet desde la Región del Biobío hacia el sur del país durante julio y agosto. Ese año la producción del sector disminuyó un 9% respecto del período anterior, mientras que las ventas superaron en más de un 7% a la producción.
Este antecedente aumenta la preocupación frente a eventuales quiebres de stock durante períodos de alta demanda.
Por ahora, las autoridades mantienen que no existe un desabastecimiento generalizado, mientras productores y organismos públicos continúan siguiendo la evolución del mercado.
Para miles de familias del centro-sur de Chile, sin embargo, la preocupación es concreta: en pleno invierno, conseguir pellet a un precio accesible se transforma nuevamente en una necesidad fundamental para calefaccionar sus hogares.
La evolución del abastecimiento durante las próximas semanas será clave para determinar si los problemas registrados corresponden a situaciones puntuales de distribución o si el país enfrenta una nueva crisis de suministro de pellet.






