Por Camilo Farías Durán, director regional del Instituto de Seguridad Laboral de la región del Maule.
Cada 21 de noviembre conmemoramos el Día Nacional de las Trabajadoras y Trabajadores de Casa Particular, una fecha que nos invita a reconocer el valor de una labor históricamente invisibilizada, pero esencial para el funcionamiento de miles de hogares.
En la región del Maule, más de cuatro mil personas trabajadoras de casa particular se encuentran adheridas al Instituto de Seguridad Laboral (ISL) y su realidad refleja los desafíos que aún persisten: largas jornadas, exigencias físicas, estrés y desigualdad en las condiciones laborales.
El ISL ha fortalecido durante los últimos años el trabajo conjunto con SernamEG y PRODEMU, impulsando espacios de difusión y sensibilización orientados a visibilizar el trabajo doméstico y de cuidados desde una mirada preventiva y con enfoque de género. Estas alianzas buscan promover la salud laboral y avanzar hacia relaciones laborales más justas y seguras.
Avanzar hacia el Trabajo Decente es reconocer que cuidar también es un trabajo y que quienes lo realizan merecen las mismas condiciones de respeto, dignidad y protección que cualquier otra persona trabajadora.

