A menos de un mes del balotaje programado para el 14 de diciembre, el partido Demócratas emitió una dura declaración pública en la que fijó su postura frente al escenario electoral, lanzando críticas directas a la administración del Presidente Gabriel Boric y a la carta presidencial del oficialismo, Jeannette Jara.
Desde la colectividad apuntaron a los resultados de la primera vuelta como un indicador indiscutible del descontento social. «El veredicto de la ciudadanía ha sido claro. 7 de cada 10 chilenos rechazaron la continuidad de este mal gobierno», señalaron en el documento, aludiendo a la suma de votos que no fueron para la opción de gobierno.
El partido fue enfático en descartar cualquier apoyo a la continuidad del actual proyecto político. «No quieren más de lo mismo. Como Demócratas tampoco queremos más de lo mismo, y menos aún liderado por el Partido Comunista», declararon, añadiendo que no tienen dudas de que esa «voluntad de cambio será ratificada» en las urnas durante la segunda vuelta.
Disponibilidad para acuerdos y autocrítica electoral
Pese al tono crítico hacia el Ejecutivo, Demócratas aseguró mantener su vocación de diálogo para temas país urgentes. En su comunicado, manifestaron que «siempre estaremos disponibles para lograr acuerdos» que permitan recuperar la seguridad, el crecimiento económico y la paz para las familias chilenas. Asimismo, hicieron hincapié en la necesidad de dotar al Estado de recursos para áreas sensibles como educación, salud y vivienda.
Finalmente, la declaración abordó con franqueza su desempeño en las elecciones legislativas. Aunque destacaron el respaldo recibido por varias de sus candidaturas, la directiva admitió un revés institucional: «No se logró el umbral de parlamentarios electos que exige la ley», lamentaron, reconociendo la compleja situación en la que queda la colectividad tras el proceso eleccionario.

