Ministro Gajardo cuestiona dichos de Johannes Kaiser sobre golpe de Estado: “Son expresiones devastadoras”

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Gajardo, calificó como “devastadoras” las recientes declaraciones del diputado y candidato presidencial del Partido Libertario, Johannes Kaiser, quien afirmó que apoyaría un eventual golpe de Estado.

Durante una entrevista con Meganoticias, Kaiser fue consultado sobre si respaldaría otro golpe militar en Chile. Su respuesta —“sin duda, absolutamente”— desató una ola de críticas desde diversos sectores políticos y sociales. Posteriormente, el parlamentario señaló que sus palabras fueron sacadas de contexto y negó estar de acuerdo con violaciones a los derechos humanos: “No entiendo el revuelo (…) ¿Estoy de acuerdo con las violaciones a los derechos humanos? No, no lo estoy”, dijo el fin de semana.

Sin embargo, las explicaciones no frenaron la controversia. En conversación con Radio Infinita, el ministro Gajardo —militante del Partido Comunista— recalcó que “lo que nosotros esperamos es que tengamos un cierto consenso de que la democracia y los Derechos Humanos son la base de nuestra convivencia pacífica. Nada justifica un quiebre democrático”.

El secretario de Estado enfatizó que “debemos aprender a resolver nuestras diferencias en el marco de un régimen democrático, de manera racional y pacífica. No podemos ver al adversario político como un enemigo al que se puede destruir, torturar, hacer desaparecer o bombardear La Moneda. Eso no es posible”.

Gajardo insistió en que estas afirmaciones son “devastadoras” porque, a más de 50 años del golpe de Estado en Chile, “uno esperaría que todas las fuerzas políticas partamos de la base de que nuestra convivencia pacífica, la forma de resolver nuestros conflictos y desarrollarnos como sociedad, es a través de la democracia y el pleno respeto a los derechos humanos”.

El episodio vuelve a tensionar el clima político en la antesala de un nuevo proceso electoral, reabriendo el debate sobre los límites del discurso político y el respeto irrestricto a los principios democráticos en el país.