En el choque más vibrante en lo que va del Mundial, la «Oranje» y los «Samuráis» igualaron 2-2 en Los Ángeles. Un choque de estilos de alta escuela táctica que deja el Grupo F completamente abierto.
Los Ángeles, California. — El fútbol en su estado más puro, dinámico y emocionante se apoderó hoy en Los Ángeles Stadium. En un auténtico choque de trenes que mantuvo a los más de 70.000 espectadores al borde de sus asientos, las selecciones de Países Bajos y Japón sellaron un espectacular 2-2. El encuentro, correspondiente a la jornada inaugural del Grupo F, cumplió con creces las expectativas de partidazo, regalando una batalla de ritmo implacable, genialidades individuales y una paridad absoluta que hace honor a la máxima cita del balompié.
Con este resultado, ambos combinados suman su primer punto en el certamen. El estratega neerlandés Ronald Koeman y el timonel japonés Hajime Moriyasu estructuraron un tablero de ajedrez viviente donde la propuesta física europea se estrelló y alternó golpes con la velocidad supersónica del conjunto asiático como estar viendo un capítulo de «Los Supercampeones».
Primera mitad: Sin Goles pero avisaban ambos equipos.
El primer tiempo estuvo marcado por la cautela. La selección neerlandesa dominó la posesión del balón y buscó imponer su jerarquía, mientras Japón apostó por el orden defensivo y la velocidad para salir de contraataque. Sin embargo, las emociones fuertes quedaron reservadas para el complemento.
El éxtasis del segundo tiempo: Llegaron los golpes de alta escuela
A los 51 minutos apareció el capitán Virgil van Dijk para adelantar a Países Bajos con un certero cabezazo para abrir la cuenta 1-0. Parecía el golpe definitivo de la «Naranja Mecánica», pero Japón respondió apenas seis minutos más tarde gracias a Keito Nakamura, que aprovechó una buena jugada colectiva para establecer el empate 1-1 a los 57′ minutos.
El partido ganó intensidad y los neerlandeses volvieron a ponerse en ventaja a los 64′, cuando Crysencio Summerville sacó un potente remate para decretar el 2-1. Todo indicaba que los tres puntos viajarían a Europa, pero los japoneses demostraron una vez más por qué son una de las selecciones más competitivas del torneo.
Cuando el reloj marcaba los minutos finales y la ilusión neerlandesa ya saboreaba la victoria, Daichi Kamada apareció para marcar el agónico 2-2 definitivo a los 89′ minutos del encuentro, desatando la celebración del conjunto asiático y el reconocimiento del público presente, que hacia recordar a los fanáticos sobre la serie japonesa «Los Supercampeones».
«Sabíamos que Japón era un equipo dinámico y sumamente peligroso si les dejábamos metros. Al final, el empate es justo por lo que ambos propusimos en la cancha, aunque nos queda el sabor de boca de haber podido ganarlo al final», analizó el capitán neerlandés Virgil van Dijk al finalizar el compromiso.
Más allá del resultado, el encuentro dejó una lección clara: en el Mundial no existen rivales pequeños. Países Bajos exhibió su talento ofensivo, mientras que Japón volvió a demostrar carácter, disciplina y una admirable capacidad para no rendirse jamás.
Panorama del Grupo F
Con este empate, el Grupo F queda completamente abierto y tanto neerlandeses como japoneses mantienen intactas sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda. Pero, por sobre todas las cosas, ambos equipos ya se ganaron el aplauso de millones de aficionados alrededor del planeta.
Porque a veces el fútbol va más allá de los triunfos y las derrotas. Y este Países Bajos vs. Japón fue, simplemente, un auténtico partidazo.

