El pasado jueves 26 de marzo se concretó la gran alza en los combustibles, luego que el actual Gobierno del Presidente José Antonio Kast eliminara el MEPCO (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles). De esta forma, el aumento fue de $372 pesos por litro para la bencina de 93 octanos, de $391 para la de 97 octanos y de $580 para el diésel, provocando una crisis para los rubros que dependen de las gasolinas.
Aunque las empresas de transportes han sido de los más perjudicados, y aún no hay una certeza de subsidios por parte de las autoridades, hay otros sectores que también se han visto bastante perjudicados.
A través de una carta escrita para las autoridades, la señora Clara Correa, de la comuna de Licantén, muestra su preocupación por la poca respuesta que ha habido para los pescadores artesanales. Ella es esposa de un pescador artesanal del sector de Iloca y asegura una gran incertidumbre para las personas que realizan esta labor
“Quiero visibilizar una realidad urgente que está afectando directamente el trabajo y el sustento de muchas familias: el alto costo de la bencina. Cada salida al mar se hace más difícil, más costosa y muchas veces incierta. Los pescadores artesanales no solo trabajan, ellos alimentan a Chile. Gracias a su esfuerzo diario, llegan pescados y maricos frescos a las mesas de miles de familias”, es parte de la carta de la señora Clara.
Los sectores costeros a lo largo del país dependen principalmente de la pesca artesanal y de los rubros relacionados al turismo, como la gastronomía, todos afectados con el alza de los combustibles y sin una respuesta clara aún.

