Histórico! Belgrano consigue su primera estrella en la Primera División de Argentina

El conjunto de Alberdi se repuso a la adversidad en dos ocasiones, superó la jerarquía de River Plate en un cierre de partido frenético y rompió un maleficio de 121 años. Una lectura perfecta de Ricardo Zielinski y la contundencia de Nicolás Fernández edificaron el 3-2 definitivo en el Estadio Mario Alberto Kempes.
El Torneo Apertura 2026 ya tiene un lugar dorado en las páginas del fútbol sudamericano. Club Atlético Belgrano se consagró campeón de la Primera División de Argentina por primera vez en su historia tras derrotar por 3 goles a 2 a River Plate. Más allá de la carga emotiva de un título inédito, el partido de los dirigidos por Ricardo Zielinski fue una obra de resiliencia colectiva y lucidez estratégica bajo máxima presión.
A continuación, analizamos detalladamente cómo se gestó el triunfo táctico del nuevo monarca del fútbol trasandino.
El planteamiento inicial: Bloque bajo y transiciones rápidas
Desde el pitazo inicial del árbitro Yael Falcón Pérez, las propuestas quedaron en evidencia. El River Plate de Eduardo Coudet asumió el protagonismo con una presión alta e intensa, buscando asfixiar la salida cordobesa utilizando la amplitud de sus laterales.
Belgrano, fiel al manual histórico de su entrenador, se plantó con un 4-4-2 muy compacto, priorizando el orden defensivo en su propio campo y delegando la faceta ofensiva al juego largo hacia sus delanteros para forzar el error en la zaga millonaria.
Primera mitad: Golpe por golpe
El libreto del encuentro se rompió temprano, forzando a ambos planteles a modificar sus posturas iniciales:
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Minuto 14 (0-1): River tradujo su dominio posesional en apertura de la cuenta tras una lucida combinación colectiva que finalizó con una habilitación al borde del área grande, batiendo la resistencia del guardameta «Pirata».
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Minuto 32 (1-1): Lejos de caer en la desesperación, Belgrano adelantó sus líneas diez metros y comenzó a explotar las bandas. Tras un tiro de esquina servido con precisión, la zaga de River falló en el emparejamiento de marcas, permitiendo un potente cabezazo en el área chica que decretó la paridad antes del descanso.
El complemento y las variantes de Zielinski
En el segundo tiempo, el cansancio físico empezó a atomizar las líneas medias, transformando el partido en un compromiso de ida y vuelta.
A los 61 minutos, River Plate volvió a ponerse en ventaja (1-2) tras aprovechar una transición rápida mal cubierta por el retroceso defensivo cordobés. Con el marcador en contra y el reloj como enemigo, el cuerpo técnico de Belgrano reaccionó desde el banquillo: ordenó el ingreso de volantes externos con mayor vocación ofensiva y fijó a Nicolás «Uvita» Fernández de forma definitiva en el centro del ataque.
El epílogo: Diez minutos de alta tensión y polémica
El tramo final del partido quedará seleccionado como uno de los desenlaces más dramáticos del último tiempo:
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Minuto 82 (La intervención del VAR): Tras un centro llovido sobre el área de River, el defensor Lautaro Rivero interceptó el balón de manera antinatural. Tras el llamado del VAR y la revisión en cancha por parte de Falcón Pérez, se dictaminó penal para Belgrano. La decisión desató las airadas protestas del banco visitante, concluyendo con la expulsión del director técnico de River, Eduardo Coudet, por exceso verbal.
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Minuto 85 (2-2): Con una frialdad notable ante la presión del contexto, Nicolás Fernández ejecutó la pena máxima al poste izquierdo, inalcanzable para el portero rival.
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Minuto 88 (3-2): Con el cuadro de Núñez aún desconcertado por los incidentes previos, Belgrano presionó la salida alta. Una recuperación en tres cuartos de cancha derivó en una habilitación profunda para que el propio «Uvita» Fernández, mediante una definición cruzada de primera intención, desatara la algarabía en el recinto deportivo.
Conclusión de una campaña histórica
Los minutos de adición mostraron a un Belgrano pragmático que supo sostener el balón lejos de su portería hasta el silbatazo final. Con este resultado, la escuadra celeste rompe el centralismo histórico de la liga argentina y corona el proceso de Ricardo Zielinski, quien inscribe su nombre en la inmortalidad del club de Barrio Alberdi.
Los protagonistas dejaron plasmadas sus sensaciones a ras de cancha ante los medios de prensa oficiales:
Ricardo «Ruso» Zielinski (DT de Belgrano): «Este grupo se merecía la gloria eterna. Nos golpearon dos veces, pero este equipo tiene un corazón de hierro. Llevo casi mil partidos dirigidos y que el primer título de Primera sea con Belgrano, eliminando a Talleres en el camino y coronándolo así ante River, es algo que no puedo explicar con palabras. Es para toda la gente del Barrio Alberdi».
Nicolás «Uvita» Fernández (Héroe de la jornada): «Cuando entré sabía que nos quedaba una oportunidad más. En el penal traté de abstraerme de los gritos y los reclamos; solo pensé en asegurar el remate. El segundo gol fue pura intuición y desahogo. Ser campeones por primera vez en la historia de la institución nos convierte en inmortales».
La magnitud del hito estadístico
Con esta consagración, Belgrano rompe el centralismo histórico de la liga argentina. Según los datos oficiales provistos por la oficina de estadísticas y Revisionismo Histórico del Fútbol Argentino, el cuadro cordobés se transformó en el primer club indirectamente afiliado a la AFA en ganar un campeonato de Primera División, y el primero fuera de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe (Rosario) en lograrlo en 133 años de competencia. Un hito sin precedentes para el fútbol del interior.