Condominio Jardín del Sur en Curicó en crisis: vecinos acusan abuso de poder y falta de transparencia en su administración.

Vecinos y copropietarios del Condominio Jardín del Sur viven momentos de profunda preocupación y desolación ante una serie de irregularidades que, según denuncian, se arrastran desde hace años sin una respuesta clara por parte de las autoridades competentes.

El conflicto se originó tras reiteradas gestiones fallidas por lograr una convivencia comunitaria transparente, marcada por asambleas que no han alcanzado el quórum necesario para elecciones legítimas, y administraciones que —según los residentes— han operado al margen de la legalidad y sin rendición de cuentas.

Ante esta situación, el municipio local emitió un decreto mediante el cual se comprometió a fiscalizar y apoyar al condominio cuando fuese necesario. Sin embargo, pese a dicho respaldo, los vecinos aseguran que las anomalías continúan.

Hace algunas semanas se llevó a cabo una nueva asamblea que, de acuerdo con varios propietarios, “careció de toda legitimidad”. Los denunciantes afirman que el entonces administrador provisorio, Pablo López, utilizó poderes otorgados a nombre de conserjes y personas ajenas al proceso, además de contactar a copropietarios no residentes mediante información falsa y alarmista, con el fin de asegurar apoyos irregulares.

El resultado de esa asamblea fue la autoproclamación de López como administrador del condominio, situación que ha generado un fuerte rechazo en parte de la comunidad. Según los denunciantes, el aludido “jamás ha rendido cuentas” sobre su gestión y habría “abusado de la confianza” de los vecinos, aprovechando un contexto de desorganización y desesperanza generado por antiguas malas prácticas.

A esto se suma la existencia de un comité electo en condiciones cuestionadas, que ha sostenido reuniones con la municipalidad sin informar oportunamente a los propietarios sobre los acuerdos adoptados, lo que ha incrementado la desconfianza y el malestar dentro del condominio.

Un grupo de copropietarios decidió iniciar acciones legales y hacer pública su denuncia, manifestando que se sienten “aterrados y abandonados” frente a una administración que —afirman— opera sin transparencia ni fiscalización efectiva.

Los vecinos esperan que las autoridades municipales y judiciales puedan intervenir con celeridad, restituyendo la confianza y garantizando un proceso limpio que devuelva la normalidad a la vida comunitaria.