Un amplio operativo penitenciario se desarrolla este jueves en el país con la puesta en marcha de la Operación Cancerbero, iniciativa encabezada por el Presidente José Antonio Kast desde la cárcel La Laguna de Talca y ejecutada por Gendarmería de Chile.
El mandatario estuvo acompañado por los ministros de Justicia, Fernando Rabat; de Seguridad, Martín Arrau; y del Interior, Claudio Alvarado, en el inicio del despliegue que contempla el poblamiento acelerado del nuevo recinto penitenciario ubicado en la Región del Maule.
La operación considera el traslado de 295 internos catalogados de alta peligrosidad, provenientes de diferentes establecimientos penitenciarios del país. Entre ellos se encuentran 9 líderes del crimen organizado y 28 integrantes de este tipo de organizaciones, quienes serán destinados al régimen de máxima seguridad.
Los traslados comenzaron de manera escalonada durante los últimos días desde recintos penitenciarios de Arica, Alto Hospicio, Puente Alto, Colina 1 y 2, Puerto Montt y el complejo REPAS, entre otros puntos del territorio nacional. Los internos provenientes de regiones fueron movilizados previamente hacia la capital bajo estrictas medidas de seguridad para posteriormente concretar el traslado conjunto hasta Talca.
Régimen especial de máxima seguridad
La Operación Cancerbero forma parte de un diseño nacional destinado a disponer de recintos especializados para internos de máxima y alta seguridad, estableciendo mecanismos de segregación que buscan aislar a integrantes y líderes de organizaciones criminales y evitar que continúen coordinando actividades ilícitas desde las cárceles.
En el caso de quienes ingresen al régimen de máxima seguridad de La Laguna, permanecerán segregados en módulos especialmente acondicionados. Las medidas contemplan celdas individuales, uniformes distintivos, locutorios que impiden el contacto físico, patios especiales y mayores restricciones en los horarios de patio, visitas y recepción de encomiendas.
El procedimiento representa un importante despliegue logístico y de seguridad para Gendarmería, debido a la coordinación simultánea de traslados desde distintos puntos del país y a las características de los internos involucrados.
Con el inicio de la Operación Cancerbero, el Gobierno busca reforzar el control penitenciario sobre integrantes del crimen organizado, concentrando a los internos considerados de mayor peligrosidad bajo condiciones de máxima seguridad y un régimen de aislamiento más estricto.











