Un nuevo foco de controversia se instaló en el Congreso Nacional luego de que un reportaje revelara que la senadora Fabiola Campillai contrató como conductor a Gerard Cortés Guerrero, de 27 años, quien además es su yerno. El cargo fue financiado con recursos del Senado y contemplaba una remuneración cercana al millón de pesos mensuales.
De acuerdo con la información difundida, el trabajador registra condenas por robo con intimidación y actualmente enfrenta una causa judicial pendiente por el delito de amenazas de muerte. Asimismo, se informó que mantiene un vínculo familiar con uno de los imputados por el homicidio de un menor de 12 años ocurrido en San Bernardo.
Tras conocerse estos antecedentes, la parlamentaria afirmó que desconocía el historial judicial de Cortés al momento de su contratación y sostuvo que, de haber tenido esa información, la designación no se habría realizado.
El caso ha generado cuestionamientos respecto de los procesos de contratación de personal financiado con recursos públicos y actualmente se encuentra bajo revisión para determinar si se ajustó a las normas de probidad y a la legislación vigente.










