El joven volante Bastián Bustos decidió poner fin a su etapa en Curicó Unido luego de atravesar un difícil escenario familiar y económico que, según relató en una entrevista con AS Chile, terminó afectando profundamente su salud emocional.
El mediocampista de 20 años confesó que la muerte de su padre en 2024 marcó un antes y un después en su vida. A eso se sumó el término de la ayuda económica que recibía desde el club, situación que, asegura, hizo imposible continuar entrenando y compitiendo con normalidad.
“Me siento raro, vacío… He sufrido mucho y la gente no conoce el día a día de uno”, expresó el futbolista en conversación con AS.com, donde reveló el complejo momento que enfrenta junto a su madre y su hermana menor.
Bustos explicó que durante un tiempo recibió un apoyo monetario desde la institución, ingreso con el que ayudaba a sostener su hogar. Sin embargo, afirmó que desde diciembre dejaron de entregarle ese respaldo y nunca obtuvo una respuesta definitiva sobre su continuidad.
El jugador reconoció que la carga emocional y económica terminó sobrepasándolo. “Se me hacía insostenible entrenar y llegar a la casa sin poder ayudar”, comentó, agregando que incluso tuvo dificultades para costear movilización y gastos básicos.
Pese al complejo escenario, el volante aseguró que no abandona su sueño de convertirse en futbolista profesional y que espera reencontrarse pronto con una nueva oportunidad en el fútbol.
Además, señaló que actualmente analiza buscar apoyo psicológico para enfrentar el difícil proceso personal que atraviesa tras la pérdida de su padre y la incertidumbre sobre su futuro deportivo.

